Una vez fui infiel. Creo que es la única cosa en mi vida de la cual me arrepiento, sobretodo por el dolor que causé. Quizá por eso aprendí la lección y es algo que definitivamente no quiero volver a cometer, pues a mi juicio es una mezcla de cobardía y estupidez.
En este instante sólo soy testigo, lo cual no deja de ser jodido, sobretodo porque son dos casos en donde yo conozco tanto a la víctima como al victimario. Y a saber: soy amiga de los victimarios, por tanto sus confidencias son mi secreto. Es heavy participar de reuniones "familiares" en donde sabes que hay una persona que va confiada por la vida mientras tiene una pareja infiel que siempre encontrará justificaciones para su actuar. Mientras todo se mantiene en secreto no es tan terrible, pero siempre me pregunto: el día que se destape la olla, qué va a pasar? Quizá me doy mucha importancia y probablemente nunca me pregunten si yo sabía que eso estaba pasando... y espero que así sea.


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