Hoy fue un día re-penca. Comprobé mis sospechas sobre el asunto del robo de mi plata y eso me dejó un poco down. La verdad es que eran las 4 de la tarde y lo único que quería era venirme a la casa a dormir, no a llorar, sino que a descansar, pues me sentía agotadísima.
Por la tarde un amigo me dice que estaba muerto de hambre pues no salió a almorzar, y yo en son de broma le dije que le daba permiso para salir de su pega e irse a su casa. En ese intertanto uno de mis mejores amigos me llamó y me dice que me irá a ver a la oficina, y allá apareció para invitarme a salir. Como no tenía ánimos me negué harto rato y con la intención de disuadirlo le dije que me acompañara a comprar ropa (odia el shopping) a lo cual accedió. Terminamos en el Bajo Llave compartiendo un J. Bouchon mientras arreglábamos el mundo y yo olvidaba mis penas. Definitivamente me hacía falta salir, despejarme y olvidar un poco el tema del robo, y mi amigo fue muy hábil en obligarme a salir con él, jajaja, pues de haberme invitado por teléfono sé que no hubiese accedido.
Curiosamente mi amigo del almuerzo lo que pretendía era invitarme a salir a comer, y así me lo hizo saber mucho después a través de un mensaje de texto. Y es ahí cuando yo me pregunto: por qué los hombres se enrrollan tanto en invitar a una mina a comer? Hey, si no muerdo!! (al menos en lugares públicos, jajajaja).
En fin, sólo puedo decir que se nota la diferencia entre alguien que me conoce y alguien que me viene recién conociendo. Y definitivamente la salida de hoy se agradece, y muchísimo! Me voy a dormir contenta porque mañana será otro día, y mejor que hoy ;)


1 que casi opinan:
Uff, es verdad....dicen que nosotras somos complicadas pero los hombres tambien son cuáticos!!!
Que bueno que saliste a despejarte!
Hace dias que estoy por entrar acá pero no habia podido!
Un abrazo!
Publicar un comentario