Quizá la melancolía que lucha por apoderarse hoy de mí sea producto de las dos citas fallidas de ayer. Puede ser. De todas formas no he logrado evitar escuchar canciones mamonas y algunas corta-venas que me proporcionan la radio y mis mp3. Ahora que las cosas van fantásticas en mi trabajo viene el lado sentimental a aguarme la fiesta.
Probablemente sólo deba dejar de buscar. Sobretodo, dejar de esperar un milagro... Pero luego pienso en que "el que busca siempre encuentra" y renace la esperanza de encontrar al Mr. Adecuado para mí. Como decía el post anterior: que no sea pobre, ni feo, ni borracho, ni loco, ni que me trate mal, ni mamón, soltero, que sea bueno en la cama y además que me quiera. Quizá estoy pidiendo mucho...
Sólo me queda imaginar que hay algo que estoy haciendo mal, y por eso las cosas no andan. Pero luego de darle muchas vueltas no sé en qué fallo. Quizá es justamente eso: buscar. Puede que simplemente deba dejarme llevar y ver qué me depara el destino... Pero me parece una actitud tan cómoda y conformista. Qué pasa si el destino no quiere nada conmigo y ni siquiera ha definido un buen plan para mí? No me gustaría quedarme con la sensación de que la vida pasó y no hice nada por ayudar a la causa... Aún hay cosas que quedan por hacer, como por ejemplo, poner a San Antonio de cabeza... total, uno nunca sabe! Jajaja.

0 que casi opinan:
Publicar un comentario